Reflexiones en la bisagra

La particular visión de la realidad de un pensador ácido que tiene la mirada más allá de las galaxias.

 

Artículos: 25 hasta el momento.

REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Tierra de fantasistas malditos, por Vicent M.B. Junio / Julio 2014

Citando de memoria creo que el razonamiento de Vázquez Montalbán era, más o menos, que hoy día es mucho más fácil (e infinitamente más común) ver a alguien cambiar de marido, de religión o no digamos ya de ideología que de equipo de fútbol. Los plumillas que gustan del fútbol, o los simples aficionados con maña para escribir, han perorado ya largo y tendido sobre el tema, elaborando sesudas teorías al respecto.

Para leer más...

REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Catalizadores inutilizados, por Vicent M.B.

 

El otro día, subiendo un repecho en la autovía, noté que el coche se me ahogaba. Enfilé la cuesta a 130 y cuando la coroné, menos de un kilómetro después, le venía justo pasar de 80. El diagnóstico del taller fue claro: hay que cambiar el catalizador del tubo de escape, que está hecho tabaco, recambio original por mil euros y de marca Hacendado por 500. Tengo que reconocer que me sorprendió, quizás por lo inesperado, y así lo comenté en el bar cuando el mecánico me alargó con su coche a mi pueblo.

Para leer más...

REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Calma, por Vicent M.B.

 

Pasqual estaba sentado justo frente a mí, y solo le faltaba lamerse la sangre de los colmillos. Con la mano izquierda asía una caña de cerveza mientras con el dedo medio de la mano derecha dibujaba círculos siguiendo la boca del vaso. En total éramos cuatro personas sentadas en aquella mesa, más una quinta que se levantaba constantemente para saludar conocidos, apremiar a los camareros o tropezar con aparente descuido con alguna postadolescente. Teníamos una conversación bastante animada e intelectualoide que, por momentos, estaba cristalizando en un despedazamiento cruel de las últimas películas de Woody Allen. Pasqual estaba participando activamente en la conversación y, sin embargo, con el tiempo seguramente acabe pensando que ayer estaba con la mirada perdida, en una especie de ensoñación. El caso es que mostraba una actitud turbadora. Por la calma canalla que transpiraba se podría decir que venía de pasar una tarde de sexo terriblemente satisfactorio. Pero había algo más.

Para leer más...

REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Limpia de pecados, a eso de las tres, por Vicent M.B.

 

Yo tocaba zarzuelas. Después de veinte años de músico he tenido tiempo de hacer muchas cosas. Pero le tengo especial cariño a los años que pasé tocando en la orquesta de una compañía de zarzuela. Empecé a tocar con ellos porque los dirigía el que había sido mi primer director. Una faceta que le engrandece es que, desde siempre, ha preferido llamar como músicos de refuerzo a gente muy joven -a mí mismo, de hecho, empezó a pasearme por distintas bandas con solo 15 años- respondiendo a una filosofía de cajón:

Para leer más...

REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Tierra quemada, por Vicent M.B.

 

Eran las seis y cuarto de la mañana, y aquella noche había hecho calor en Taipei. Cerca como estaba del trópico y del solsticio de verano, y con una hora civil mucho más ajustada a la real que la europea, empezaba a clarear. Otro día de mierda. Encendí de nuevo el aire acondicionado a mi pesar. Un ruido como de motor diésel resonó en aquel minúsculo apartamento y un chorro de aire frío me golpeó la nuca, amenazando con catarros y contracturas varias. Aquel venía siendo mi sino últimamente: o esconderme del golpe directo de frío del aparato y mirar de no obedecer al chorro de decibelios que soltaba o intentar dormir empapado en una calina pegajosa, como hacerlo dentro de una bañera llena de agua humeante.

Para leer más...

 

Reflexiones en la bisagra

Veintitrés meses de sopor y un millón de desesperados

Vicent M.B.– Mayo 2013

 

Otra vez medianoche entre semana. Centrado, delante, el ordenador. A su izquierda el vaso y a la derecha el cenicero. Como hace cuatro años, como hace dos años. Como hacía dos años que no. Lo único que cambia es el destilado. Cuando dejé de hacer estas cosas me bebía hasta el coñac de guisar. Ahora tengo una tía que, muy bien asesorada, decidió dejar de regalarme bufandas por navidad y camisas por mi cumpleaños y lo que hace es comprarme botellas de whisky de malta de doce años. Algo hemos adelantado.

 

Ahora mismo me siento calmo, relajado. Alguien dirá que es la calma que sigue a la tormenta. Sólo que no ha habido tormenta. Todavía.

Para leer más...

 

Reflexiones en la bisagra

Paradigma bloque

Vicent M.B. – Marzo 2012

 

 

Cerca del pueblo de mi madre hay un lugarcillo encantador encaramado a la cima de una montaña solitaria en medio del valle. Por la noche se ve como si fuera un montoncito de luces suspendidas en la nada. De tan empinado y expuesto que está a los cuatro vientos, mi tío recuerda que, en los años que pasó allí de maestro, los días ventosos tenía que ir a recoger casa por casa a los niños más pequeños y llevarlos al colegio en brazos para que el aire no se los llevara y los acabara despeñando por algún ribazo. La gente de ese pueblo, todos con las mejillas sonrosadas de las gentes de montaña, tienden a ser más bien espesos. Pelín obtusos. En los alrededores se suele achacar ese punto grueso de sus lugareños al viento. Todo el mundo sabe que donde sopla mucho el viento la gente acaba perdiendo el sentido. Yo suscribí la creencia popular hasta que un día quise reservar mesa para cenar en un bar del pueblo y eché mano de la guía telefónica. El panorama era espeluznante: cinco apellidos cubrían casi toda la población.

Para leer más...

 

Reflexiones en la bisagra

Tres canciones como excusa

Vicent M.B. – Febrero 2013

 

 

A finales, muy finales, de septiembre de 1999 llegué a la universidad. El tránsito entre etapas educativas para la generación del Naranjito, y más marcadamente para las más veteranas, era brusco. Pero es que tenía que ser así, el instituto tenía que ser claramente diferente al colegio, así como la universidad del instituto, o al menos así es como, en perspectiva, entiendo que he podido ir madurando. De este modo, en mi primer año en la facultad empecé las clases creo que un 30 de septiembre, dos semanas más tarde que los amigos que había dejado en el instituto. Marcando distancias. A los cinco días de estar yo por allí, la venerable Universitat de València, la mía, celebró el solemne acto de apertura del curso académico, paripé central de la conmemoración de sus cinco siglos de existencia, que se cumplían precisamente ese 1999. Y como quiera que la universidad, fundada por un Papa valenciano, invitó a la Casa Real a presidir el acto, allá que se plantaron unos cuantos estudiantes a liar el pollo. Hubo gritos, insultos, carreras y, finalmente, chavales que se refugiaron en no recuerdo qué facultad huyendo de la policía mientras el rector y su cohorte de catedráticos progres recordaban durante el cátering lo apasionantes que fueron aquellos años postreros de la dictadura en los que, luchando por la libertad, se escondían de los grises cuando estos entraban a caballo en la universidad. Qué jodido es hacerse viejo.

 

Reflexiones en la bisagra

Del contagioso optimismo de un segunda línea porteño

Vicent M.B. - Enero 2013 

 

La ventaja que tenían las optativas de quinto curso en mi facultad es que allí nos conocíamos todos. Al menos las optativas de mi especialidad, la de los cuatro colgados que habíamos decidido que, puestos a estudiar una carrera jodida, renegar de las optativas más chungas era desertar. Y como de los cobardes nunca nada se escribió, allí estaba yo, todos los días (todos los días que acudía por clase) en el mismo sitio. Esa era, junto con el fluído tráfico de apuntes y problemas resueltos, una de las bondades de conocernos todos: cada uno tenía un sitio asignado de forma más o menos oficiosa. El mío era en la quinta fila, apoyado en la pared de la izquierda, justo detrás de Andrés, un mozo de Alicante de rasgos almohades con una costumbre particular...

Para leer más...

Reflexiones en la bisagra

Decadencia al cuadrado

Vicent M.B. – Diciembre 2012

 

 

Mi madre, que a veces no tiene razón (pero eso nunca sucede), sentencia de tanto en tanto que si en el mundo solo hubiera viejos y adolescentes, el colapso de la civilización sería rápido e irremisible. Ella es profesora de secundaria, así que la carga de razón que lleva en lo que respecta a los jóvenes queda fuera de toda duda. Y sin embargo, los que desencadenan su comentario suelen ser los maduritos. Uno de sus momentos preferidos para pontificarlo es cuando alguna jubilada cruza la calle donde y cuando le apetece, o cuando algún conductor que ya debería estar retirado hace una maniobra célebre, de esas que hacen de la calzada un lugar más divertido...

Para leer más...

 

Reflexiones en la bisagra

Y todavía estaba allí

Vicent M.B. - Noviembre 2012

Ir a página


 

Reflexiones en la bisagra

Días inertes, iras inanes

Vicent M. B.  - Septiembre 2012

Ir a página


 

Reflexiones en la bisagra

Manual práctico para un desagravio

Vicent M.B. - Agosto 2012

Ir a página


 

Reflexiones en la bisagra

Las plumas de la doctora Natalia

Vicent M.B. – Junio 2012

Ir a la página

 

 

Reflexiones en la bisagra

El hueco

Vicent M.B. – Mayo 2012

Ir a la página

 

 

Reflexiones en la bisagra

Tracas, naranjas, petardos

Vicent M.B. – Abril 2012

Ir a página

 

 

Reflexiones en la bisagra

Códigos en ruta

Vicent M.B. – Marzo 2012

Ir a página

 

 

Reflexiones en la bisagra

Al enemigo, con dos higos

Vicent M.B.  - Febrero 2012

Ir a página


REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Las mañanitas del Rey Joan, por Vicent M.B.

 

L'Antic está en Gran de Sant Andreu con la rambla de l'Onze de Setembre, en el distrito de Sant Andreu. Para ubicar a los poco habituales, se puede resumir diciendo que allá, en el límite de la ciudad, el Besós deja este barrio a un lado para abrir Santa Coloma de Gramenet en la otra orilla. Sant Andreu es, pues, uno de esos pueblos que con el advenimiento del siglo XX pasaron a formar parte de Barcelona, pero que todavía conserva un trazado y un sabor genuinos. No es que lo haya elegido como campo base cuando voy de correrías por el norte por eso, simplemente tengo allí un buen amigo. Pero me gusta el barrio. Y me gusta especialmente l'Antic.

Para leer más...

REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Esclavo de tu propia revolución, por Vicent M.B.

 

A raíz de desengaños cotidianos, es inevitable cambiar de parecer ante la adversidad. Se adopta una postura más meditada, más precavida o directamente más temerosa. Se madura, en suma. Obviamente, hablo por lo general. Siempre encontramos casos de balas perdidas que, por obligación o por devoción -que haberlos haylos- tropiezan una y otra vez en piedras similares. Quien no puede pararse a pensar ante una disyuntiva meramente formal o racional tiene, simplemente, lo que se merece.

Para leer más...

REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Enguix, por Vicent M.B.

 

Hace pocos días, por fin, conseguimos quedar la vieja guardia de Valencia. Un grupo relativamente numeroso de gente que compartimos residencia, primero, y pisos diversos de estudiantes, después, en los años de facultad. Costó. Costó mucho más de lo que estábamos acostumbrados. Y fue terrible cuadrar calendarios y horarios, así que decidimos hacer una jornada continua y que cada cual acudiera cuando pudiera y se largara a la hora que le marcaran las obligaciones, mayormente conyugales. Así que quedamos para el café y las copas. 

Para leer más...

REFLEXIONES EN LA BISAGRA:  Hijos de la comodidad..., por Vicent M.B.

 

Otoño, llegó el otoño. Pasaron los excesos del verano y ahora la gente vuelve a meterse dentro de sus jaulas para no pasar frío. Las hojas caen componiendo paisajes sinfónicos y los poetas, con las maletas cargadas de melancolía, cogen el tren camino de Soria.

Para leer más...

REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Tam pro papa quam pro rege, por Vicent M.B.

 

Es miércoles y tengo resaca. Eso es lo más noticiable de mi vida. Y ni siquiera eso: el hambre en Somalia, la crisis o la desvergüenza de la clase política no son noticia porque son un hecho transversal, no puntual. No ocurren, sino que están ahí siempre. Y los manuales de periodismo dicen que eso no es una noticia.

REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Accidentes en vacaciones, por Vicent M.B.

 

No tengo muy claro cómo enfocar lo que voy escribiendo aquí, ni hoy ni a medio plazo. O me he fundido directamente el cerebro en el último año y medio, o por una vez me estoy tomando las vacaciones en serio y tengo la materia gris al ralentí. Estoy vago, muy vago. Y me da mucha pereza pararme a pensar en cómo quiero plantear algo. En qué voy a contar, cómo lo voy a estructurar o desde qué visión lo quiero narrar.

REFLEXIONES EN LA BISAGRA: Introito: Captatio benevolentiae, por Vicent M.B.

 

Tengo 30 años. En realidad me faltan unos meses para llegar, pero es cuestión de ir haciéndose a la idea. 30 tacos, número redondo. A mi edad, mes arriba, mes abajo, Lennon había disuelto los Beatles, Dirac era catedrático Lucasiano (como Newton o Hawking) en Cambridge, Mahler ya había escrito su primera sinfonía y Pelé había ganado tres copas del mundo. A otros, como Morrison o Hendrix, todavía les sobraron casi 3 de los años que tengo para escribir algunas de las páginas más legendarias de toda la historia del R&R.

NUESTRAS PUBLICACIONES

NUESTRO GRUPO. Páginas web

 PRÓXIMAS REUNIÓN:

Diciembre 17 del 2017 - Salón de los Jubilados, Castellnovo

36º Libro propuesto:

"Historia de un canalla",

de Julia Navarro

Ya está disponible el comentario del poema:

"Hombres necios que acusáis", de Sor Juana Inés de la Cruz

PRIMERA TEMPORADA: FEBRERO 2011 - ENERO 2012

SEGUNDA TEMPORADA: FEBRERO 2012 - ENERO 2013

TERCERA TEMPORADA: FEBRERO 2013 - ENERO 2014

CUARTA TEMPORADA: FEBRERO 2014 - ENERO 2015

QUINTA TEMPORADA: FEBRERO 2015 - ENERO 2016

SEXTA TEMPORADA:   FEBRERO 2016 - ENERO 2017

SÉPTIMA TEMPORADA:   FEBRERO 2017 - ENERO 2018

Visitas totales