Un relato corto inédito de Hemingway ve la luz casi 60 años después de la muerte del escritor
EFE Titulado 'A Room on the Garden Side', está ambientado en París de 1944 y protagonizado por un escritor. El premio Nobel le aseguró a su editor que formaba parte de historias "aburridas" para publicarse tras su muerte. Ernest Hemingway, durante su estancia en Kenia. Un relato corto del escritor estadounidense y premio Nobel de Literatura Ernest Hemingway, titulado A Room on the Garden Side (Una habitación del lado del jardín), ha sido publicado en el último número de la revista The Strand Magazine casi 60 años después de su muerte, en 1961. De acuerdo con información de la revista, la historia está narrada en primera persona por un escritor llamado Robert y se desarrolla en el Hotel Ritz de París antes de la liberación de la capital francesa de la ocupación nazi, en agosto de 1944. El manuscrito original, de 15 páginas y escrito a lápiz, dibuja un escenario de soldados cansados de batallar en la Segunda Guerra Mundial "pero esperanzados por el futuro", según The Strand. La cadena de televisión CNN explicó que A Room on the Garden Side  forma parte de un lote de novelas cortas que Hemingway envió a su editor diciendo que eran historias "aburridas" que podrían ser publicadas "después de morir". A pesar de que hasta ahora no había sido publicado, el escrito original ha estado en la Biblioteca John Fitzgerald Kennedy de Boston (EE UU) durante décadas, según medios locales. Hemingway, que fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1954, es considerado uno de los mejores escritores del siglo XX gracias a novelas como Fiesta (1926), Adiós a las armas (1929), Por quién doblan las campanas (1940) o El viejo y el mar (1952).
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Descubren la biblioteca más antigua de Alemania, levantada hace más de 2.000 años
20MINUTOS El hallazgo, en la ciudad alemana de Colonia, consta de varios edificios que contuvieron en torno a 20.000 pergaminos. Vista de la excavación que ha dejado al descubierto una antigua biblioteca en el centro de Colonia (Alemania) Los restos de la biblioteca pública más antigua de Alemania, un edificio erigido hace casi dos mil años que puede haber albergado hasta 20.000 pergaminos, han sido descubiertos en el centro de la ciudad de Colonia. Los muros se descubrieron por primera vez en 2017, durante una excavación en los terrenos de una iglesia protestante en el centro de la ciudad. Los arqueólogos sabían que eran de origen romano, siendo Colonia una de las ciudades más antiguas de Alemania, fundada por los romanos en el año 50 d.C. bajo el nombre de Colonia. Pero el descubrimiento de columbarios en las paredes, que miden aproximadamente 80 cm por 50 cm, resultó, al principio desconcertante. No está claro cuántos rollos pudo llegar a tener la biblioteca, pero es probable que la colección fuera "bastante grande, tal vez 20.000", ha declarado uno de los responsables de la excabación. El edificio habría sido un poco más pequeño que la famosa biblioteca de Éfeso, que fue construida en el año 117 d.C. El edificio se habría utilizado como biblioteca pública. "Está en el centro de Colonia, en el mercado o foro: el espacio público en el centro de la ciudad. Está construido con materiales muy fuertes, y estos edificios, porque su tamaño, eran públicos ", dijo. Las paredes se conservarán con los tres nichos para que el público pueda verlos en el sótano del centro comunitario de la iglesia protestante, que se está construyendo actualmente.
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La reaparición de Esperanza Aguirre conduciendo... ¡en un cómic de Marvel!
20MINUTOS.ES Esperanza Aguirre aparece en un cómic de Marvel. El autor es el dibujante barcelonés Julián López. Esperanza Aguirre aparece en un cómic de Marvel. Abres el número 10 de Hulka, uno de los cómics de la editorial estadounidense Marvel y según vas pasando las páginas hay algo que te llama la atención, un personaje que te resulta familiar. Sí, se trata de Esperanza Aguirre. La expresidenta de la Comunidad de Madrid aparece en este cómic al volante de un coche que resulta dañado. Dentro del vehículo aparece un sobre en el que se ve parcialmente el nombre de un remitente: "From: Mr. Barc", un claro guiño al extesorero del PP, Luis Bárcenas. Me pregunto quién será... pic.twitter.com/ZYD3Nw3Uem — Reverend Dust (@AnderLuque) 2 de agosto de 2018 Después aparece esta Aguirre de cómic saliendo del coche y gritando: "¡Te voy a meter una demanda que te vas a enterar @#$%!". El autor de este guiño es Julián López, un ilustrador barcelonés que ha trabajado para Marvel y DC Comics dibujando a personajes tan famosos como Batman, Hulk o Wonder Woman. El propio autor ha retuiteado a varios usuarios que han comentado el cameo de la expresidenta en el cómic. Pero esta no es la primera aparición de un famoso español en una publicación en este formato, el murciano Dani Acuña ya metió a los periodistas Francisco Marhuenda (como Frank Marhuender) y a Cristina Pardo (como Christine Brown) en El Capitán América. El dibujante Dani Acuña ha llevado al periodista Francisco Marhuenda hasta su versión en cómic Frank Marhuender ^_^ pic.twitter.com/ZGH0AZ5FNw — Akira Comics (@Akira_Comics) 6 de noviembre de 2015 Sabiendo que Cristina Pardo ha salido en un cómic de Marvel, deberían llamarla para hacer un cameo en alguna peli. pic.twitter.com/t83aOe5VYS — Urria Úzkost (@UrriaUzkost) 1 de junio de 2018
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La hija de Steve Jobs atiza a su padre en sus memorias: "No era generoso con el dinero, las comidas..."
20MINUTOS.ES El 4 de septiembre se publicará 'Small Fry', el sincero libro de memorias de la hija de Jobs. Lisa Brennan-Jobs Se llama Lisa Brennan-Jobs y es la hija de Steve, el fundador de Apple, aunque en principio él no la reconociera como tal. Ahora ha dedicido saldar cuentas, con su padre ya fallecido, y publica sus memorias bajo el título Small Fry, en referencia a lo insignificante que se sentía ante él. La hija del genio tecnológico relata en su libro como Jobs acudió a su nacimiento pero negó a todo su entorno que la niña fuera suya. Su madre, que la tuvo con 23 años, tuvo que salir adelante sin su ayuda. Ya en 1980 y después de que unas pruebas de ADN confirmaran que él era el padre (y no "estéril", como juraba), consiguieron una pensión mensual. Eso sí, ridícula en comparación con los millones de dólares que valía ya la empresa de su progenitor. Aún así, como ella misma cuenta, no perdió la esperanza de reconducir su relación e intentó mantenerse a su lado incluso en los últimos días de su vida, hasta que falleció el 5 de octubre de 2011 por un cáncer de páncreas que no quiso tratar con medicina convencional. A pesar de que había bautizado una de sus primeras creaciones con el nombre de su hija, el ordenador Apple Lisa (algo que tardó años en reconocer), Steve Jobs le dejó claro en su juventud que no heredaría nada. "No era generoso con el dinero, la comida o las palabras", describe Brennan-Jobs en sus memorias, llenas de amargura. La revista Vanity Fair ha publicado un adelanto de Small Fry que se puede leer (en inglés) aquí. El libro se publicará el 4 de septiembre en Grove Press. El Apple Lisa volverá en 2018, al menos su software (Gratis)https://t.co/sYKrk7dwse pic.twitter.com/OZIz781FNw — Apple5x1 (@Apple5x1) 29 de diciembre de 2017
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Luis García Montero "sueña" con Centros Cervantes en Washington y Miami
EFE / VÍDEO: EUROPA PRESS El poeta ha tomado posesión de su cargo rodeado de amigos, familiares y miembros del Gobierno. Ha defendido el idioma "como puente" y ha entablado un diálogo ficticio con don Quijote. García Montero impulsará "las distintas lenguas y culturas" españolas. Toma de posesión del nuevo director del Instituto Cervantes, Luis García Montero Luis García Montero ha expresado este miércoles, durante su toma de posesión como director del Instituto Cervantes, su "sueño" de abrir centros en Washington y Miami y de extenderse por el África subsahariana y por Asia. García Montero, que se estrenó en el cargo el 25 de julio en la reunión anual de los alrededor de 70 directores del Cervantes celebrada en Alicante, ha prometido el cargo ante la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y los ministros de Asuntos Exteriores, José Borrell; Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá; Cultura y Deportes, José Guirao; y Justicia, Dolores Delgado. También han acudido su esposa, la escritora Almudena Grandes, y amigos personales del poeta como el cantautor Joaquín Sabina, el cineasta Fernando León de Aranoa, los actores Pilar y Carlos Bardem y Núria Espert, el escritor Benjamín Prado o el cantante Miguel Ríos, además de embajadores y directores del Cervantes. El nuevo director del Instituto Cervantes ha defendido que en la "situación actual de la conciencia democrática en el mundo, la perspectiva iberoamericana es una necesidad en la Europa del Brexit, en el trance de la cultura hispánica en Estados Unidos y en la defensa de los derechos humanos en cualquier parte del mundo". Por ello, con el idioma "como puente entre España, Europa y Latinoamérica", sueña con "la apertura de un Centro Cervantes en Washington, otro en Miami o nuestra extensión por el África subsahariana y por Asia". Mundialmente Quijote Imaginando un diálogo con don Quijote, ha ilustrado su intención de ser "uno más de todos los cargos públicos que, después de años de recortes, se pondrá en la cola y pedirá al Estado un poco de oxígeno" para cumplir con las funciones de la institución y "tratar con dignidad al mayor patrimonio de esta institución, el patrimonio humano". A esos trabajadores les ha agradecido su capacidad de generar autofinanciación a través de actividades culturales y académicas, con lo que han conseguida que el Cervantes "salga muy barato al Estado", en concreto poco más de un euro anual por cada español. El poeta ha afirmado que el Instituto Cervantes "atesora especial significación", porque "reúne la presencia de España en el mundo, la cooperación internacional, el reconocimiento del valor de la educación y su compromiso en el apoyo y la difusión de la cultura" y se ha comprometido a dirigirlo con "el respeto al bien común de la entidad y a la independencia de sus profesionales". Ha subrayado que el español y sus culturas son a día de hoy "una columna vertebral" que reafirman los objetivos del Instituto Cervantes de promover universalmente la enseñanza y el uso del español, contribuir a la difusión en el exterior de las creaciones y promocionar las culturas de las nacionalidades y regiones que integran el país. Recital y Gobierno Tras despedirse con la lectura de un poema dedicado al idioma publicado hace diez años en el poemario Vista cansada, ha tomado la palabra la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, quien ha destacado que la cultura es "el GPS imprescindible para moverse en la sociedad" y ha subrayado que esa entidad es "el instrumento" que llena al país "de buen nombre y de prestigio". Ante la presencia "del mundo de la cultura, el mejor mundo al que se puede pertenecer" y sin el que "se corren muchos peligros", ha defendido la importancia que le da el Gobierno al sector y, dentro de él al Instituto Cervantes. Y ha definido este organismo como "el instrumento con el que este país se llena de buen nombre, de prestigio, se llena de lo que somos y de lo que representamos, sin ningunas alharacas superiores pero en la justa medida de los que somos en Europa y en el mundo". La vicepresidenta también ha reivindicado la necesidad de proteger, "además de a don Alonso, a Sancho y a Aldonza y a Dulcinea, porque no hay mejor cultura que la igualdad".
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George Orwell contrajo la tuberculosis que lo mató en la Guerra Civil española
20MINUTOS.ES El escritor, que falleció en 1950 a causa de esta enfermedad, se contagió en Tarragona. Un estudio analizó las bacterias de una de sus misivas en 1937. George Orwell La obra Homenaje a Cataluña es uno de los más fieles retratos de la Guerra Civil española, escrito por el británico George Orwell desde su propia experiencia cuando se desplazó hasta la Península para combatir a las tropas franquistas. De esa lucha no solo surgió este libro, sino que, según acaba de demostrar un estudio, Orwell también se llevó consigo la tuberculosis que acabó con su vida en 1950. Las pruebas que demuestran el contagio se han extraído de un estudio realizado por el científico Gleb Zilberstein, quien ha analizado los restos de bacterias presentes en una misiva que el propio Orwell envió a Sergey Dinamov en 1937, editor del periódico soviético Foreign Literature. Orwell envió la carta en 1937 al poco de su regreso a Inglaterra. Las bacterias analizadas fueron comparadas con las de quienes lucharon en la contienda española y las similitudes entre ambas han demostrado que Orwell contrajo la enfermedad durante su estancia en un hospital de Tarragona, en el que se recuperaba de una herida de bala en el cuello. Según recoge The Times, Zilberstein declaró que "Orwell contrajo tuberculosis en un momento de la Guerra Civil en el que existía una probabilidad más alta de ser afectado por infecciones hospitalarias". Aunque todo parece apuntar a que el escritor enfermó mientras se recuperaba de su herida (el científico señala que hay una "muy alta probabilidad" de que esto fuera así), el autor también podría haberse contagiado por contaminación alimenticia. Orwell, quien llegó a España como periodista para cubrir la Guerra Civil, decidió alistarse en el bando republicano para luchar contra el fascismo. El autor de 1984 falleció en enero de 1950 a causa de una hemorragia propiciada por la tuberculosis.
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Salamandra anuncia una versión especial de 'Harry Potter y la piedra filosofal' por su 20º aniversario
20MINUTOS.ES La editorial publicará cuatro tomos dedicados a las casas de Hogwarts. Lego lanza el castillo de Hogwarts, una de sus réplicas más grandes. Harry Potter piedra filosofal Salamandra El 1 de diciembre de 1998, Salamadra publicaba en España Harry Potter y la piedra filosofal, el primer tomo de una saga que acabaría enganchando a millones de jóvenes de todo el mundo. Ahora, la editorial ha anunciado que lanzará una edición especial del libro para homenajear el 20º aniversario de la primera historia de Harry Potter. Como celebraciónl, Salamandra publicará cuatro ediciones del primer tomo dedicadas a las cuatro casas de Hogwarts: Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin. El primero de diciembre saldrán a la venta los nuevos libros, que contarán con su escudo identificativo, ilustraciones de Levi Pinfold y material exclusivo entre sus páginas. Con motivo de esta celebración, Salamandra inicia desde este martes una campaña que incluirá una lectura conjunta, concursos y nuevas publicaciones con contenido inédito sobre el mundo mágico creado por J.K. Rowling. A través de las redes sociales y página web de la editorial, la compañía irá informando de cualquier novedad que pueda surgir en el transcurso de la conmemoración. Desde que el primer libro apareció en librerías en 1997 (diciembre de 1998 en español), la saga de Harry Potter se ha traducido a 80 idiomas, se han vendido más de 500 millones de ejemplares y ha inspirado ocho películas de enorme éxito de taquilla. La complementan tres libros publicados con fines benéficos —Quidditch a través de los tiempos, Animales fantásticos y dónde encontrarlos (a beneficio de Comic Relief y Lumos) y Los cuentos de Beedle el Bardo (a beneficio de Lumos)—, así como el guion inspirado en Animales fantásticos y dónde encontrarlos, primera de las cinco películas basadas en este título.
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Diez libros para (re)conocer algunos rincones de nuestra geografía
P.A. Navarra, Barcelona, Madrid, Oviedo o Castilla son algunos de los lugares a los que volver de la mano de algunos de nuestros mejores y más populares escritores. Carlos Zanón Novelas y autores de todos los tiempos han recorrido España con sus historias. Una buena manera y una mejor excusa para volver a ciudades que creíamos conocer pero no desde el prisma de escritores como Carlos Zanón, Arturo Pérez-Reverte o Dolores Redondo, Umbral o Clarín. Taxi, Carlos Zanón: A través del protagonista, el taxista erudito y canalla Sandino, recorremos Barcelona. La convencional y la nocturna, la de los perdedores y antihérores y la de los afortunados. No solo es una novela que no se cierra porque se engancha a la retina de esa manera que Zanón tan bien sabe hacer sino que ofrece y traza un cuadro de la Ciudad Condal que merece la pena visitar. Otro autor, muy alejado de Zanón aunque de apellido con cierto parecido, Zafón, ofrece un recorrido ya más popular: la calle de Santa Ana donde estaba ubicada la librería Sempere, la Plaza Real, la Plaza Sant Felip, el Arco del Teatro donde imaginar el Cementerio de los Libros Olvidados o Els Quatre Gats. El Capitán Alatriste, Arturo Pérez Reverte: Han pasado veinte años desde la publicación de El capitán Alatriste, pero la novela de Arturo Pérez-Reverte sigue tan viva que dieron lugar a visitas teatralizadas, con guión del autor, por el madrileño Barrio de Las Letras. Pese a que ya ha finalizado esta atractiva iniciativa, se puede seguir visitando los lugares que recorrieron los personajes de Pérez-Reverte. Desde la Plaza de la Villa a la Posada de la Villa, pasando por la Plaza Mayor, la Iglesia de San Ginés, la Casa Museo Lope de Vega, el Museo del Prado, el Monasterio de la Encarnación y la Taberna del Capitán Alatriste. El guardián invisible, Dolores Redondo: En los márgenes del río Baztán, en el valle de Navarra, encuentran el cadáver de una adolescente. La inspectora Amaia Salazar dirigirá una investigación que la llevará a Elizondo, pequeña población de la que es originaria y de la que salió para no volver. Con una trama que desde la primera página se aprecia su poder de atracción, la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo ha conseguido que muchos de sus apasionados lectores quieran conocer los lugares en los que transcurren las tres novelas (El guardián invisible, El legado en los huesos y Ofrenda a la tormenta) y visitar los rincones de Elizondo y vivir sus historias y leyendas. Ojos de agua, Domingo Villar: El terrible y truculento asesinato de un músico pega un buen golpe a la rutinaria vida del inspector Leo Caldas, quien según va investigando descubre una trama de secretos, pasiones y chantaje. El aroma del mar y los pinos gallegos de Pontevedra son el marco de esta trama. La niebla y la doncella, Lorenzo Silva: Bevilacqua y Chamorro hacen frente en esta obra a un caso que ellos llaman "podrido": el principal sospechoso, un político local fue juzgado y absuelto. Las pistas son viejas, el caso está  empantanado y las opciones de resolverlo parecen inexistentes. Arrastrados por la bruma que envuelve al crimen recorrerán la isla en la que se ubica la historia: Santa Cruz de Tenerife. Entre naranjos, Vicente Blasco Ibáñez: Rafael Brull es un joven enclaustrado y angustiado por su vida en una pequeña población de Valencia. Necesita escapar de la vida mísera en la que está ahogándose, pero entonces es cuando prospera, tras la muerte de su padre, al hacerse cargo del negocio familiar. Otra de las novelas de Blasco Ibáñez que ofrece un retrato de su Valencia natal es Cañas y barro. Capital del dolor, Francisco Umbral: Conocer o revisitar Valladolid de la mano de esta obra de Umbral, vallisoletano, es una buena manera de cambiar la mirada. La novela se inicia en una Valladolid dominada por las sombras de José Antonio, Onésimo Redondo, Girón, ofreciendo así una fotografía de la lucha de doce mil socialistas contra una oligarquía feudal y una Falange y un Ejército que "limpian fondos" cruelmente. Lazarillo de Tormes: Si seguimos los pasos del Lazarillo de Tomes en Toledo conoceremos bien esta tierra. Algunas de las visitas a las que nos llevará este pícaro, creador del género de la picaresca, al Palacio de Pedro I de Torrijos, la Iglesia de Santo Domingo de Silos de Val de Santo Domingo Caudilla, la Iglesia de Santa María de los Alcázares de Maqueda, el Monasterio de la Inmaculada de Escalona y la plaza de Almorox hasta llegar a Toledo. La Regenta, Clarín: La ya establecida y llamada Ruta Clariniana ofrece un recorrido (real y también virtual a través de la web) por el Oviedo actual para descubrir los lugares cruciales de esta novela, una de las cumbres de la novela realista universal y la mejor de su autor. Partiendo desde la Plaza del Ayuntamiento, se puede apostar por un paseo por las calles del centro de la capital asturiana, visitando la Catedral, el Tribunal Superior de Justicia, el Casino, la Universidad, la Corrada del Obispo... hasta un total de 18 puntos de interés para entender La Regenta. El Cantar del Mío Cid: Es una de las rutas literarias más importantes de nuestro país. Historiadores, hispanistas y  amantes de esta obra han trazado este interesante recorrido que sigue las aventuras de este personaje histórico. El Camino del Cid recorre cuatro comunidades autónomas (Castilla León, Castilla-La Mancha, Aragón Comunidad Valenciana) y ocho provincias ( Burgos, Soria, Guadalajara, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia y Alicante), atravesando un total de 350 ayuntamientos en los más de 2.000 kilómetros de trayecto del viaje de Rodrigo Díaz de Vivar.
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Novelas españolas del XIX: el presente ya estaba en ellas
PAULA ARENAS Nada de lo que leemos hoy es nuevo. Galdós, Clarín, Blasco Ibáñez o Pardo Bazán lo inventaron. Una de las novelas cumbre del XIX: 'Su único hijo' Esa leyenda negra pero cierta de que somos expertos en denostar lo nuestro es parte de lo que nos ha terminado definiendo. Y en cultura, aún más. Conocemos autores de casi todas las nacionalidades y no hemos abierto muchas de las mejores páginas de nuestra literatura. Algunas de las que harán cambiar de lado el desprecio por lo propio son estas. Y la prueba de que el XIX fue el gran siglo de la novela. Nada de lo que leemos hoy es nuevo. Estaba aquí. La gaviota, Fernán Caballero (Cecilia Bohl de Faver 1796- 1877):  Una vez más una mujer se esconde tras un seudónimo masculino. Fernán Caballero era en realidad Cecilia Böhl de Faber y Larrea, escritora que publicó La Gaviota en 1849, con no demasiado éxito. Algo mejor fue la reedición muchos años después, en 1868. Esta novela de costumbres narra la relación amorosa, un clásico de aquellos años, entre un torero y una cantante. Tiene el plus de anunciar el género enseguida vendría: el realismo. Tristana, Benito Pérez-Galdós (1843-1920): Fue el máximo exponente, con Clarín, del realismo universal, y en esta novela puede que sea donde más haya desplegados u poder de crear personaje. La protagonista de esta novela publicada en 1892 intenta rebelarse contra las circunstancias de su vida pero fracasa, y con ese fracaso vence una sociedad sórdida y represiva. La trama que hace posible esta lección: Un viejo rentista se hace cargo de la huérfana Tristana, la seduce y la hace su amante. Cuando Horacio, un joven y atractivo pintor, entra en escena todo cambia. Se va con él. Y aquí viene la bofetada de la vida: una enfermedad causará la amputación de una pierna de Tristana, que se verá obligada a volver con Don Lope, que se casa con ella. Los pazos de Ulloa, Emilia Pardo Bazán (1851-1921): Es la obra más conocidas de Emilia Pardo Bazán, y además su mejor novela. Con ella llega a la culminación del naturalismo. La violencia en el campo gallego, el dolor de una desencantada madurez, los contrastes sociales y culturales son los pilares sobre los que se construye esta obra maestra de la literatura universal. Una prueba de que no importa el año en que se haya escrito. Si es buena literatura, el tiempo ni roza. "La aldea, cuando se cría uno en ella y no sale de allí jamás, envilece, empobrece y embrutece". Su único hijo, Clarín (1852-1901): Fue la segunda novela de Clarín, publicada en 1890, y desafortunadamente menos conocida que La Regenta.  Las dos tienen en común la dura crítica a la sociedad provinciana del autor y la narración de un adulterio. Pero la historia, salvo tales puntos tiene grandes diferencias: En una mísera ciudad española de provincia Bonifacio Reyes, marido de Emma Valcárcel, se convierte en el amante de Serafina Gorgheggi, cantante de una compañía de ópera, mientras su mujer, en un ambiente de corrupción general provocado sobre todo por la entrada en su casa de los cantantes italianos llega a ser la amante del barítono Minghetti. Cuando Bonifacio cree haberse redimido, al ser padre de un niño en quien pone todas su esperanzas, Emma le descubre que no es de él, sino el barítono. Cañas y barro, Blasco Ibáñez (1867-1928): La novela, escrita en 1901, nos lleva a la Albufera valenciana, durante las transformaciones de finales del siglo XIX. Un retrato al que accedemos a través de una familia que habita El Palmar, los Paloma. El protagonista es el último de esta saga, el perezoso e indolente Tonet, que vive una intensa historia de amor con Neleta, y que se ve obligado a dejar la Albufera y prestar servicio en la guerra de Cuba. Durante su ausencia, Neleta se casa con el rico tabernero Canyamel, lo que le otorga en una buena posición social en la Albufera y le permite abandonar la miseria en la que había crecido. A la vuelta de la guerra, Tonet y Neleta no pueden evitar su relación adultera, que marcará el desenlace de la novela.
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Un siglo de historia de España a través de sus canciones
MARÍA TORO Fidel Moreno describe a la sociedad en '¿Qué me estás cantando? Memoria de un siglo de canciones' (Debate). Un total de 200 temas que hablan de la España del siglo XX hasta 1976. Qué me estás cantando Memoria canciones siglo España música Hambre, posguerra, nacionalcatolicismo, drogas, aperturismo... el siglo XX español podría revisarse de forma lineal, describiendo con sumo detalle sus altibajos y los profundos cambios sociales y políticos que dividieron y unificaron al país. Sin embargo, existe un hilo conductor mucho más fuerte que el recogido por los libros de historia: la música. "La música es un potente pegamento social: en el amor y en la guerra, nada une tanto como una buena canción". Valiéndose de este axioma, Fidel Moreno da vida a una crónica musical en ¿Qué me estás cantando? Memoria de un siglo de canciones (Debate), un libro que resume los hechos ocurridos en España desde el siglo XX hasta 1976, año de nacimiento del escritor. Echando mano de las listas de éxitos de la época, es decir, reuniendo las canciones más escuchadas de cada año, Moreno ha usado los temas más populares como "artefacto significativo" para retratar "lo político y la sentimentalidad de una época". "Cuando vemos las cosas desde lejos, tendemos a pensar que el pasado fue en blanco y negro, aunque tuvo muchos colores", advierte en conversación con 20minutos sobre su investigación. Así, en esta amplia paleta de tonalidades encontramos temas opuestos como Cara al sol y Ay, Carmena, o La chica yeyé y ¿Y cómo es él?. Para organizar las 200 canciones del libro, el autor ha dejado de lado el análisis ideológico de las mismas y subraya el carácter unitario de la música: "Es la forma más popular de contar cosas, es el arte más accesible y las canciones son el producto cultural que más interiorizamos", explica. Música de mis abuelos y mis padres ¿Qué me estás cantando? Memoria de un siglo de canciones se divide en dos partes: La música de mis abuelos y La música de mis padres. La primera arranca con el análisis de varias nanas y se centra en los inicios tecnológicos de las grabaciones, alternando temas insignia de la guerra de la Independencia hasta llegar a la rumba de Lola Flores. En el recorrido inicial se reseñan Ay, Carmela (descrita como la primera canción nacional española); la copla La Bien Pagá, popularizada por Miguel de Molina; y se analiza la evolución del papel de la mujer de posguerra en la sociedad española. También hay espacio para temas como La vaca lechera, el más escuchado en 1946 y fiel reflejo de una población hambrienta. Incluso hay espacio para Aquel negrito del Cola-Cao, uno de los primeros jingles de la publicidad española que Moreno ha querido añadir a su estudio por ser "una de las canciones más recordadas", aunque hoy sea "políticamente incorrecta por la visión racista y colonialista del negrito". Los años sesenta, el tardofranquismo y la Transición quedan relegadas a La música de mis padres. Una época convulsa, de profunda transformación social en la que las voces y las letras de Paco Ibáñez, Chicho Sánchez Ferlosio, Serrat, Mari Trini y José Luis Perales, entre otras figuras, pusieron banda sonora a la evolución y la modernización de una sociedad que salía progresivamente de una larga dictadura. Palabras para Julia abre este segundo capítulo: un mensaje humanista popularizado por Ibáñez, quien puso banda sonora a las palabras de José Agustín Goytisolo. Le sigue la rumba del Porompompero, un estilo que Moreno considera ilustrativo del mestizaje y la idiosincrasia española. The Beatles también encuentran su sitio en el texto, junto al prodigio de Marisol, la revolución de la escena con Los Bravos, el rock de Miguel Ríos, el eterno Raphael y la poesía que se hace himno en la voz de Serrat. Además, el escritor recala en la fuerza que esconden las canciones, capaces de movilizar una revolución: "La Transición no habría contado con tanto entusiasmo de la gente de a pie sin la canción de Libertad sin ira". El nacimiento de Diario 16 trajo consigo este tema, un cántico a la paz que abogaba por la unión de las dos Españas tras la contienda civil. La rebelión de los silbadores No solo de temas populares se vale el libro. El autor habla en uno de los últimos capítulos de la rebelión de los silbadores, uno de los episodios más relevantes de la escena musical en España. Por entonces, para poder actuar en directo, un artista necesitaba poseer el carnet del Sindicato Nacional de Espectáculos, el cual acreditaba la profesionalidad del músico. Para lograr este documento, los compositores se sometían a un examen en el que, para aprobar, se les exigía que supieran escribir música. Como truco, los artistas se aliaban con músicos que sabían solfeo y leer partituras, pasaban el test, obtenían el carnet y registraban sus canciones; aunque eso sí, de forma conjunta con quienes la SGAE consideraba "profesionales". Esta situación desembocó en una rebelión por parte de quienes sabían crear música, pero no leerla: más conocidos como silbadores. Finalmente, y gracias a su lucha, lograron ser reconocidos como profesionales por la institución. Cómo son los españoles Con ¿Qué me estás cantando?, Moreno refleja que "en otras épocas también se han querido, han sufrido, han tenido la necesidad, de cantar, celebrar, llorar..." y siempre echando mano de la música. El libro ilustra no solo un relato distinto de las memorias de España, sino que, además, forma parte del patriomino cultural del país. Un total de 200 temas que, a pesar de tener un siglo, son recordadas por la mayor parte de los lectores por ser, precisamente, un pedazo de su propia historia. "Las canciones se defienden solas. Las grandes canciones viven y reviven a lo largo del tiempo. No hay nada que goce de su intimidad, son productos culturales que evolucionan con nosotros. Nos revelan la forma de querernos, de pelearnos, cómo somos...". Un listado de temas que hablan de la personalidad de la población española. Tras el estudio, queda la dudad por resolver: ¿Qué dice nuestra historia musical de los españoles? "A grandes rasgos, es una sociedad diversa, variada, con distintos idiomas, multitud de ritmos y que responde a las cinco culturas que están detrás de nuestra identidad (cristiana, mora, judia, gitana y negra). Si hubiera que decir cómo nos retrata nuestro cancionero, sería así, un país diverso", detalla Fidel. Una diversidad de la que aprender y que no está de más tener siempre presente, porque forma parte de la riqueza de España y de la que podemos "no solo aprender lo que somos, sino también lo que no somos".
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Libros infantiles para divertirse y... gestionar las emociones
PAULA ARENAS La evasión como vehículo de aprendizaje. Libros infantiles Ojalá fuera una asignatura, pero no lo es y en vez de soñarlo o mientras se sueña, podemos entre todos hacer al menos una buena parte. Además de una educación en casa que ayude a los niños a gestionar las emociones, hay un arma infalible: la literatura. Mientras se evaden y entretienen reciben mensajes útiles para su vida. Aprender a dormir solos, superar miedos, entender lo que sienten y por qué, aprender a gestionar la tristeza o la ira las rabietas, son algunas de las importantes enseñanzas que la literatura, con el lenguaje y la historia adecuada, puede dar a los pequeños. El monstruo de colores (Editorial Flamboyant), Anna Llenas. 16 euros: Es una obra aplaudida por padres, profesores y psicólogos ya que resulta perfecto para trabajar las emociones con los más pequeños sin que se aburran. Es por ello que la obra es muy gráfica y emplea el color como parte fundamental del relato, ya que a través de él se aprende a identificar las distintas emociones. El miedo se retrata en negro; la rabia, en rojo; la tristeza en azul... Desde 3 años. Tengo un dragón en la tripa, Beatriz Berrocal, ed. Everest. 19,95 euros: Este libro es perfecto para niños (y no tan niños) con miedo escénico y pánico a hacer el ridículo. Y es que, como bien sabe su autora, "todos tenemos dragones (miedos) en la tripa, pero también lo necesario para vencerlos". Emocionario (Palabras Aladas), Cristina Núñez. P.V.P.: 18 euros: Describe, con sencillez, cuarenta y dos estados emocionales para que los niños aprendan a reconocerlos y, de ese modo poder explicarlos. Ira, tristeza, compasión, confusión o admiración son algunas de las emociones recogidas y explicadas en este libro. Desde 7 años. ¿Hoy quien soy? (Editorial Carambuco), Ricardo Alcántara. 14 euros. La imaginación y la necesidad de soñar son los pilares de este libro que sabe que son imprescindibles en el aprendizaje emocional de niños, muy especialmente en circunstancias complicadas. Trata la diversidad en los modelos familiares de modo que los niños puedan entenderlo. Desde 5 años. Cosas que me gustan de ir a dormir (SM), Trace Moroney. P.V.P.: 9,95 euros. Este libro muestra las cosas buenas que puede hacer que los pequeños encuentren más atractivo irse a dormir, ese complicado momento para muchos padres. Así, en esta obra, con una ilustraciones cuidadas y atractivas, destaca actividades como escuchar un cuento, hablar un rato, soñar... Esta obra pertenece a una la colección Cosas que me gustan, pensada para ayudar a los niños a comprender mejor sus sentimientos. Protagonizada por un conejito con el que el lector de 3 a 6 años se sentirá identificado pues vive situaciones cotidianas de la vida del niño. Wonder. Todos somos únicos (Editorial Nube de tinta), R.J. Palacio. P.V.P.: 14,95 euros. "Sé que no puedo cambiar mi aspecto. Pero quizá, solo quizá, la gente puede cambiar su manera de mirar...". Con más de cinco millones de ejemplares vendidos, este libro enseña algo tan importante como el respeto a la diferencia. Desde 4 años. Monstruo rosa (Editorial Apila) Olga de Dios. 14 euros. Este cuento se centra en el valor de la diferencia. Ha sido el álbum ganador del Premio Apila Primera Impresión, al mejor proyecto de autor novel y del Premio Aurelio Blanco, al mejor proyecto en la Familia de Artes Aplicadas al libro de la Comunidad de Madrid. Premiado con el Golden Pinwheel Award, en la categoría del mejor álbum ilustrado internacional (Best World Picture Book Category), en la Shanghái Childrens Book Fair (China).  Desde 5 años.
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Elige qué libro lees este verano
PAULA ARENAS Las opciones son muchas, por eso te ofrecemos una cuidada selección de obra. Algunos de los libros que no deben faltar en tu maleta La censurada obra de Nacho Carretero, Fariña; la nueva novela de Joel Dicker o El cuento de la criada, de Margaret Atwood son algunos de los libros más vendidos este mes. También la última novela de María Duenas, Las hijas del capitán; la de Lorenzo Silva, Lejos del corazón están en los primeros puestos. Estos y otros pueden darnos un buen viaje este verano. 1. 'Fariña: Historia e indiscreciones del narcotráfico en Galicia' (Nacho Carretero): La censurada y liberada después obra de Nacho Carretero, Fariña (Libros del KO), es sin duda una de las opciones que va a conquistar a muchos. Nada como prohibir para levantar las ganas. Una obra en al que el periodista cuenta la historia de la cocaína en Galicia y cómo en los 90 el 80% desmebarcaba en Europa por las costas gallegas. Con testimonios de capos, pilotos de planeadores, jueces, policías y madres de toxicómanos traza un duro retrato del oscuro mundo de la droga. 2. 'La desaparición de Stephanie Mailer' (Jöel Dicker): Está en todas las listas, algo que era de esperar dado el éxito que Dicker ha obtenido con sus obras anetriores. Más de 400.000 lectores lo estaban esperando tras su obra La verdad, la desaparición. Aquí lo tienen, editado por Algafuara, y esta vez la historia es un potente thriller que nos lleva a una noche de octubre de 1994 a un tranquilo pueblo. Tranquilo solo en apariencia porque un hombre busca deseparado a su mujer, que encontrará muerta en la casa del alcalde del pueblo. Y aún más: toda la familia ha sido asesinada. 3. 'Niño mudo' (Santatecla): Poemas que huyen de cualquier elistismo para regalarnos sentimientos y emociones que todos hemos tenido y tenemos. Cada poesía de Santatecla, conocido como el Poeta del Metro, habla de un amor, un desamor y una superación. Alguna lágrima también. No sólo recoge los versos que el poeta ha ido dejando por cientos de estaciones del metro sino también otros inéditos. El libro, el primero de este joven de 27 años, es una buena manera de acercarse a la poesía para aquellos que hayan dedo por perdida su lectura. Lee aquí la entrevista con Santatecla. 4. 'Violadas o muertas' (Isabel Valdés): Un ensayo, una crónica, una historia, una protesta. Todo cabe en este fino libro de Isabel Valdés, editado por Península, en el que lo que ha iso pasando con La Manada tiene el merecido espacio. La indignación, el dolor y el grito no faltan. "Esto ha hecho que todas las mujeres nos hayamos unido de una manera brutal y única, al margen de edades, religiones, ideología", dice su autora, periodista que siguió muy de cerca el caso que ahora ocupa este libro. Lee aquí la entrevista con Isabel Valdés. 5. 'Los puentes de Moscú' (Alfonso Zapico): En el invierno de hace dos años se juntaron en Irún Eduardo Madina y Fermin Muguruza con el fin de hacer una una entrevista para el magazine 'Jot Down'. Así, se sentaban juntos dos vascos de vidas en apariencia totalmente distintas. Madina, político socialista que sobrevivió a un atentado de ETA en 2002, y Muguruza, histórico líder de Kortatu y referente musical de Euskadi, compartieron café y conversación mientras el dibujante Alfonso Zapico los iba retratando en un cuaderno. Aquellos bocetos darían lugar a Los puentes de Moscú (Astiberri): un recorrido por varias generaciones de jóvenes vascos. 6. 'La mujer en la ventana' (A. J. Finn): Una mujer vive encerrada en la casa que fue de la familia que ya no tiene. Incapaz de salir a la calle sin sufrir una crisis de pánico, pasa horas mirando por la ventana. Hasta que empieza a ver algo extraño en la casa de enfrente. Dada su enfermedad, la medicación que toma y mezcla con alcohol resulta difícil saber si lo que ve es realidad o paranoia. Escrita con una precisión tan brutal como la historia, es probablemente La mujer en la ventana (Grijalbo) la novela del verano. Y del año. 7. '#HolaGuerrera' (Towanda Rebels): Las activistas feministas Teresa Lozano y Zua Méndez, bautizadas y conocidas como Towanda Rebels, han escrito el alegato feminista #HolaGuerrera (Aguilar) en el que piden la unión de las mujeres en una lucha real aunque sin tregua por la igualdad. Denuncian sin concesiones la violencia machista, la cultura de la violación, la prostitución, la brecha salarial, la pornografía, la cosificación... Lee aquí la entrevista con Towanda. 8. 'El cuento de la criada' (Margaret Atwood): Con el terrorismo islámico  como coartada, unos políticos teócratas se hacen con el poder y, lo primero que hacen es quitar la libertad de prensa y los derechos de las mujeres. Una historia que escribió Atwood a principios de los ochenta, y que hoy resulta inquietantemente posible. Quizá una de nuestras mayores amenazas actualmente está en esta novela. 9. 'Lo único incurable son las ganas de vivir' (Desirée Vila): Era Desirée una gimnasta acrobática profesional e internacional hasta que tuvo una mala caída y una peor negligencia médica (ganó el juicio) que la llevaron a perder la pierna derecha. Lo pasó todo lo mal que uno puede imaginar, si es que es posible llegar a imaginarlo, pero salió adelante, y cuenta su historia en el libro Lo único incurable son las ganas de vivir (Temas de hoy). 10. 'Lejos del corazón' (Lorenzo Silva): La mejor manera de celebrar el 20 aniversario de la serie era esta: un nuevo caso de Bevilacqua y Chamorro. En esta ocasión Silva los lleva hasta el Estrecho para, con un crimen que ersolver, denunciar el submundo del narcotráfico, el cibrecrimen y el dinero negro. 11. 'Las hijas del capitán' (María Dueñas): La autora de uno de los libros más vendidos, El tiempo entre costuras (luego una exitosa serie de televisión, ha publicado una de las obras del verano: Las hijas del capitán (Planeta). Pese a estar traducida a más de 35 lenguas y ser una de las escritoras más vendidas, relativiza el éxito de un modo admirable. "Es que si no, no puedes seguir". Nadie había contado, como hace ella en en esta novela, la cantidad de españoles que emigraron a Nueva York en los años treinta. Lee aquí la entrevista con María Dueñas. 12. 'El Gran Sueño' (Jordi Sierra i Fabra): Un viaje en el tiempo para reencontrarse con temas universales y atemporales (muy actuales, de hecho) es la propuesta del barcelonés en esta novela para todos los públicos. Con la emigración española a Estados Unidos a finales del XIX (fueron pocos, pero los hubo) como telón de fondo, nos lleva en barco hasta Nueva York para descubrirnos una ciudad hostil y en construcción donde la clave para sobrevivir será hacerlo juntos. El corazón de esta historia coral que culmina en el Salvaje Oeste es el amor inquebrantable entre dos jóvenes. Lee aquí la entrevista con Jordi Sierra i Fabra.
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'El cartero de Neruda', un libro sin versos para entender el poder de la poesía
ÁLVARO MACÍAS Lumen saca una nueva edición del clásico de Antonio Skármeta ilustrado por Raquel Echenique. Ilustración para 'El cartero de Neruda', de Antonio Skármeta. Hay poemarios que nunca serán poesía y novelas con actitud de trova larga. Hay libros con versos que no dicen nada y silencios que han atravesado toda una antología. Hay títulos que llaman al olvido y luego hay sintagmas tan simples que se evocan sonriendo. El cartero de Neruda es siempre de los segundos grupos. El clásico de Antonio Skármeta no se titulaba así, sino Ardiente paciencia, como las palabras que el vate chileno pronunció en su discurso de aceptación del premio Nobel y que iban referidas a su amplio y viejo comunismo. Pero las paciencias ardientes, como las esperas rabiosamente tensas y emocionantes, pueden serlo de lo que cada cual sospeche que precisa. A veces, esto puede ser un primer eslabón que no se oxidará cuando se agarre el siguiente. Anclarte bien para saltar mejor. Y así, uno tras otro, los objetivos de la vida. Es lo que vertebra esta novela que respira suave como los pueblos con mar, pero cuyos personajes hablan con todo el pulso de la sangre puesto en órbita, incendiados de su propio carácter. Ahora la editorial Lumen saca una revisión de esta obra maestra equidistando las palabras de Skármeta con ilustraciones de Raquel Echenique de ciertos pasajes inolvidables. Mario Jiménez es el cartero de una aldea costera de esa absoluta vertical que es Chile. Él seremos leyendo el libro. Un hombre simple, ignorante y trémulo con los grandes dones que ello conlleva: la bondad y la curiosidad. Y serán ellas quienes nos harán pasar la página. Amistad, amor, poesía Conocerá a Pablo Neruda, su único cliente de misivas, y aprenderá la amistad, que cuando está naciendo tiene brillo de asombros cotidianos, intuiciones que al hacerse verdades se expanden como las mariposas. De uno de esos asombros surgirá la poesía, como finalidad y herramienta, con todo su acero político de orgullo del plural y su grito íntimo, desde la metáfora ("¿por qué, si es una cosa tan fácil, se llama tan complicado?") al recital. Y de ser epígono del parralense aparecerá el amor, el primero, un absoluto que absorbe. Beatriz. La nostalgia. Los futuros abiertos. Esa eterna e instantánea constancia del tiempo. El verdadero Neruda no era alguien con quien coincidir: lleno de contradicciones, tanto luchó por los derechos de la mujer en su época de diputado como confesó en su autobiografía una violación en su etapa de cónsul en Asia; tanto abandonó a su hija, Malva Marina, con hidrocefalia, como fletó el Winnipeg, un barco que salvó a miles de españoles llevándoles lejos del franquismo. Pero en el libro de Skármeta, Neruda es una excusa, un afiche, un bastón: lo que calienta es leer cómo la ignorancia es vencida, personajes cuyas sentencias funcionan porque tañen la experiencia de la calle ("No sabré yo que cuando los hombres se calientan, hasta el hígado se les pone poético" dice la madre de Beatriz). El cartero de Neruda es un libro para iniciarse o para volver de lejos. Como la película que se le hizo (Il postino), su sencillez es su medida universal. Con él entre las manos, uno puede mirar su biblioteca y arramplar por igual con prosa o verso, rememorar el primer amor o sentir de nuevo la efervescencia de enamorarse, dejarse ir o grabar los sonidos para que no se lleve el olvido cómo entra la cultura en el pueblo. Portada de 'El cartero de Neruda', de Antonio Skármeta.
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Reeditan 'El túnel', de Sábato, prohibida en la dictadura por "pornográfica"
CARMEN NARANJO / EFE Seix Barral publica la novela en su 70º aniversario con el expediente completo de la censura durante la dictadura. Fue la primera obra de ficción de su autor, Premio Cervantes en 1984. Ernesto Sábato La censura franquista decidió prohibir la publicación de El túnel, de Ernesto Sábato, por considerar que, si se prescindía de la intención simbólica del autor, no quedaba "más que una novela pornográfica, en la que se relatan una adulterio y un asesinato". Así se indica en el expediente completo de la censura, inédito hasta ahora, que incluye la reedición de esta obra por parte de Seix Barral cuando se cumplen 70 años de su primera publicación. El túnel vio la luz en 1948 en la revista Sur en Buenos Aires, después de que el manuscrito fuera rechazado por las principales editoriales argentinas. No fue hasta 1966 cuando esta obra, una novela psicológica narrada en primera persona y enmarcada en el existencialismo de la época posterior a la II Guerra Mundial, pasó en España los filtros franquistas al decidir el censor que las pasiones "primarias" que reflejaba Sábato en la novela eran bastante "corrientes" en el cine. Cuando Sábato, nacido en Buenos Aires en 1911, logró publicar El túnel recibió críticas entusiastas de Albert Camus, que lo hizo traducir por Gallimard al francés, lo que dio a la obra proyección mundial. Un aniversario en primera persona Con motivo del 70º aniversario de su primera publicación se reedita esta novela, considerada como la mejor introducción al universo literario de Sábato, junto al expediente completo de la censura en España, inédito hasta ahora, así como una recopilación de comentarios del propio autor sobre el texto. Novela de estructura casi policial, El túnel está relatada en primera persona. Su primera frase lo dice todo: "Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne". Con esta obra, Sábato entrega los elementos básicos de su visión metafísica del existir. La censura denegó en mayo de 1965 la publicación de esta primera novela de Sábato en España porque en ella se relataban "las consecuencias de un amor ilícito". La decisión de no autorizar la publicación se mantuvo en noviembre de 1965, cuando la censura destacó que pese a no presentar problema político alguno, era aconsejable mantener la prohibición por desarrollarse "en un ambiente moral disolvente y absurdo". Y nuevamente un mes después, el censor ratificó la prohibición basándose en la forma de la novela debido a que empleaba una "fraseología excesivamente cruda" de tal forma que si se prescindía de la intención simbólica del autor, no quedaba más que "una novela pornográfica". Además, la pequeña extensión de la obra, -agregaba el censor- podía ponerla en manos de un amplio círculo de lectores "que no comprenderían fácilmente la intención simbólica de la novela". Finalmente, en enero de 1966, la censura cambió de opinión y decidió que era literatura indicada para el gran público por lo "rápido del relato", por lo que el Ministerio de Información autorizó su publicación ya que los reparos contra El túnel eran de índole "exclusivamente moral". La nueva edición de esta obra de Sábato, Premio Cervantes en 1984, incluye también un apéndice con varios fragmentos en los que el propio autor reflexiona sobre su obra más conocida. "El túnel fue la única novela que quise publicar, y para lograrlo debí sufrir amargas humillaciones", recordaba Ernesto Sábato en 1999. El también autor de Sobre héroes y tumbas, fallecido en 2011 a los 99 años, señalaba cómo, al tener una formación científica, a nadie le parecía posible que pudiera dedicarse seriamente a la literatura.
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Jordi Sierra i Fabra: "Soy un enfermo de la palabra escrita, no puedo dejarlo"
PILAR SANZ La migración española a Nueva York en el siglo XIX inspira 'El gran sueño (Santillana / Loqueleo). Se trata de una novela coral de aventuras para un público transversal con más de 500 páginas. El barcelonés es el autor vivo con más obra en español: más de 500 títulos. El escritor Jordi Sierra i Fabra Un libro publicado al mes no es una media exagerada para resumir su carrera. La música es otra de sus grandes pasiones, pero escribir siempre gana. Desde 2004, tiene una fundación en Medellín (Colombia) para promover la creación literaria en español entre los jóvenes. Excrítico musical y escritor, solo en 2018 Jordi Sierra i Fabra (Barcelona, 1947) ha publicado El gran sueño, la décima entrega del inspector Mascarell (Diez días de junio), dos libros infantiles y el juvenil Que no vayan a por ti. En la última entrevista que nos concedió dijo que ya tenía el libro 501. ¿Ahora por cuál va? Publicados llevo 482, escritos voy por el 520 y pico. El 500 igual lo escribí hace 2 o 3 años y se está publicando ahora, claro, tengo escrito mucho más de lo que publico y luego los editores van organizando los lanzamientos en el orden que consideran. Yo escribo sin parar, ya sabes, soy una máquina que no para nunca. De vez en cuando hago alguna cosa como esta, gordota… creo que de hecho este es el libro más gordo que he hecho en la vida. ¿Esta es su gran novela? No… lo que pasa es que a tus libros les coges cariño. A veces haces una cosa pequeñita, infantil, de 40 paginitas y vendes 100.000 ejemplares, un bombazo. Yo, claro, pienso: he hecho esto en dos días, fantástico. ¿Me voy a pasar 10 años investigando, planeando, para hacer algo que no venda nada? Pues también, porque soy escritor, soy artista y para mí eso no es importante. Nunca había tardado tanto en investigar para un libro, quizás con la trilogía Tiempo de Exilio que salió en el año 2002-2003, que eran 1000 páginas . Pero El gran sueño, como novela única, es la que más trabajo me ha dado. Todos los detalles están documentados, investigados. Por ejemplo, el libro empieza en el año 1881 en el puerto de Barcelona y en primavera. ¿Por qué primavera? Porque un temporal destrozó los muelles de Barcelona y no hubo barcos hasta entrado el año. Todo se puede encontrar si lo buscas con paciencia y este ha sido un libro de paciencia, de encontrar los datos y luego montar toda la historia. ¿Cuando empezó este libro, ya sabía que lo iba a dirigir a un público young adult, como lo presenta la editorial? Te juro que no pienso nada cuando escribo un libro. No sé quién va a leerlo ni sé quién va a publicarlo, ¡no tengo ni idea! No creas que los hago pensando en a qué editorial los voy a mandar. Escribo lo que siento y punto, no me preocupa, únicamente diferencio el libro infantil: el lenguaje no lo varío mucho, pero no hay sexo ni asesinatos ni nada de esto. Y a partir de ahí, lo que llaman juveniles… ¿Este libro lo es? Para mí es crossover. ¿Te imaginas que tuviera que pensar todo eso cuando me pongo a escribir? Yo lo escribo y cuando está acabado me planteo quién lo puede sacar con cariño y con amor. El premio ha sido que este libro haya salido fuera de colecciones, como un lanzamiento exclusivo y apostando por él. Me siento orgulloso de que haya sido así. Sería muy complicado, me coartaría la libertad porque yo nunca me he autocensurado. Nunca. Si no les gusta que no lo publiquen, yo no cambio nada. Todo lo que escribo es porque lo siento, porque me gusta escribirlo, porque me ilusiona o el tema me llena. Cuando veo en el periódico algo que digo: “¡Qué bueno es esto!”, si pasados unos días me lo sigue pareciendo lo apunto porque me motiva. La portada y todo lo demás es cosa de la editorial. Lo mío es escribir, hacerlo lo mejor que pueda y sepa, no cortarme, no autocensurarme ni ser políticamente correcto. Hay gente que te dice: “Yo cuando escribo me pongo la foto de una chica adolescente al lado y la miro, así sé para quién escribo”… Cada cuál tiene su rollo y su método. Yo lo que hago es hacer lo que me gusta a mí y pienso que, si yo lo disfruto, los demás también lo harán. ¿Hay algún tema que le interese especialmente? Salto de uno a otro. Este año lo empecé con una novela muy divertida en catalán sobre una chica indepe y una chico unionista que se enamoran locamente y luego descubren que son de bandos contrarios y se quieren matar. Luego me hice otro libro del detective Mascarell para el próximo año, he hecho varios guiones para este verano, uno juvenil y dos infantiles que tengo programado escribir… Lo que no puedo es hacer dos policíacos seguidos, o dos infantiles, o dos de ciencia ficción… Me aburriría. Este #verano te invitamos a embarcar en el Odisea para vivir "El gran sueño"#LecturasdeVerano #Apadrinaunlibrohttps://t.co/rE58rwcRgB pic.twitter.com/uuRnjp8kDR — Loqueleo España (@loqueleo_es) 6 de julio de 2018 Esta primavera también ha publicado el infantil Una bolsa de patatas fritas en la Polinesia. Sí, se sitúa en una isla real, Takuu, que se está hundiendo por la subida del nivel del agua y donde el agua potable se ha contaminado, ya no tienen reservas y viven 500 personas. Es un atolón a punto de desaparecer. La historia me impactó. Si coges Google Maps y vas bajando, ves el atolón; y sigues bajando y no ves el pueblo, cuesta encontrarlo, luego das con el río… Allí, una niña encuentra una bolsa de patatas fritas que ha llegado por la contaminación desde España. Es un libro infantil pero con trasfondo social, de denuncia… y es muy tierno y muy especial. También sale ahora Que no vayan a por ti, sobre un asesino en serie que mata críticos musicales. La música siempre aparece en su obra de alguna manera… No lo puedo evitar. Yo vengo de la música, son mis orígenes y eso no lo puedo olvidar. Volviendo a El gran sueño, trabajó en la construcción antes de ser escritor profesional. ¿Está algo de eso reflejado en el personaje de Gerardo? Me sorprende que lo digas, ni se me había ocurrido. Yo sería el romántico Alberto que se mete en el barco a ver lo que pasa, porque soy de los que se tiran a la piscina sin mirar si hay agua. Siempre lo he hecho, a mí me guía mi instinto. Pero también sería ese Narciso que se ha casado y que quiere querer a su desconocida mujer y, de hecho, se enamora, aunque se frustre con lo que después le pasa. Gerardo es un tío que está entre dos aguas y no muy bien definido, así que no, no me veo. En mis novelas nunca podría decir. “Ese soy yo”. Pero todos son buenos y malos, todos tienen caras distintas… Son humanos. Yo en mis libros no sé si estoy en todas partes o en ninguna, no tengo ni idea. Siempre digo que para mí el libro perfecto es el que escribes desde dentro pero también desde fuera, en equilibrio. Si estás todo el rato dentro del libro, te ahogas, porque no ves con perspectiva. Si estás muy desde fuera, esa distancia también es peligrosa. Manejas marionetas, o una orquesta. Hay momentos en los que tienes que estar dentro y sufrir con ellos pero, para no pasarte de lacrimógeno o de cursi, también tienes que escribirlo desde fuera. Para gobernar y no cantarle la música al lector. Yo no quiero eso. No quiero música para llorar en mis libros. Si lo consigo, que sea porque mis personajes son muy humanos, entonces sí me parecería normal que le caigan dos lagrimillas al lector. Ese equilibro entre dentro y fuera lo tienen muy pocos autores, normalmente se pierden dentro de sus libros. En el libro habla sobre la experiencia de la emigración, ¿la ha vivido? No, no. Cuando era crítico musical hacía muchos viajes y me pasaba la vida el Londres, en Nueva York, en Los Ángeles… Pero tres semanas fuera de casa ya me dan nostalgia. Me gusta Barcelona, me gusta mi país. Me gusta vivir aquí, la comida, el sol, la gente… Soy muy de aquí. Me decían que por qué no me iba a vivir una temporada a alguna de esas ciudades, pero no. Un mes como mucho. ¿Cuánto tiempo ha dedicado a Nueva York para El gran sueño? Dos años pero intermitentes y no físicamente allí. Si que fui a finales de 2014, en plena ola de frío, porque quería ver las ruinas de Castle Garden, que todavía existen. Allí paso todo. Estuve comprando postales, fotos, libros con imágenes… tengo cientos de la época. Elegí esa década, desde 1881, porque se estaba construyendo el Dakota, Edison puso la primera central eléctrica para dar luz, se hacía la base de la Estatua de la Libertad... Era un tiempo de cambio, pero la gente todavía ni siquiera llegaba a Ellis Island, llegaban a Castle Garden hasta la década de 1890. En las películas se habla de inmigrantes irlandeses, polacos, italianos… ¿Y los españoles, que no los hubo? Pues claro que los hubo aunque fueran pocos. La famosa banda Whyo es real. Los Levi’s… Hubo muchas cosas que encontré y decidí ponerlas. Sabía que el libro iba a ser largo y difícil de hacer, que me quedaría un tocho, pero acepté el reto. No tenía ninguna prisa. Ya con todo eso fue cuando decidí volver a Nueva York, en diciembre de 2014, para escribir el guion. Sin embargo, no lo terminé allí sino en Medellín, al cabo de tres meses, y ya lo dejé para escribrirlo en verano, que me llevó un mes. Cuatro semanas. @FundacioSiF Jordi Sierra i Fabra está presentando en estos monentos en Madrid su libro “El gran sueño” Felicidades para él y para la Editorial @loqueleo_es pic.twitter.com/UIBeqn0Wen — Sierra i Fabra (@FundacioSiF) 12 de junio de 2018 ¿Qué opina de la prensa musical actual, usted que viene de ella? En la época de Franco había lugares donde no me dejaban entrar por llevar el pelo largo, me llamaban maricón. Luego como escritor ya me abrían la puerta, las cosas cambian. Ya no leo nada de eso ni oigo nada. Dejé la música activa hace 40 años y apenas voy a conciertos. Cuando anuncian que viene U2, yo no puedo comprar una entrada con tanta antelación porque no sé lo que va a ser de mi vida dentro de un año. Discos tampoco compro, me los regalan. No uso Spotify ni nada de eso, ¡tengo 30.000 discos! Escucho lo que me gusta. Cada Navidad me regalan unos cuantos nuevos... Pero bueno, me sigue gustando. El otro día le pregunté a mi nieta Lucía, que nunca ha ido a un concierto y tiene 12 años, si quería que le llevara a uno. En seguida su padre me dijo: “¿No será heavy?” [risas]. Así que le saqué entradas para Katy Perry. Vamos a ir, abuelo y nieta, a su primer concierto. Yo no iría solo a verla porque ni me gusta ni me interesa, pero lo hago encantado por ella. Un concierto así impresiona con sus números, luces, coreografías… Supongo que va a quedar impactada. Aparte de que yo ya no bailo, tengo que estar sentado porque no aguanto tanto de pie [risas]. Los años no pasan en balde... Cada vez me gusta más escribir pero cada vez tengo menos tiempo. Quiero decir, tengo todo el tiempo del mundo y me sobra aún para ir al fútbol, para ver a mis nietas… Pero claro, mi tiempo es limitado, tengo 70 años y hay amigos míos que se están muriendo a mi edad. Por eso sé que tengo menos tiempo para escribir y como es lo que más me gusta hacer… ¿Y sus memorias musicales para cuándo? No, porque no puedo demostrar nada. En la Fundación [Jordi Sierra i Fabra] hay unos murales con cientos de entradas de conciertos en los que seguramente antes o después he estado con el artista y a muchos les entrevisté, aunque a otros no: Dylan, Bowie, Michael Jackson... Tengo 30.000 discos y ninguno firmado. He estado con todos los grandes del rock en los años 60 y solo tengo unas 15 fotos que me han hecho y me han dado, si no, no las tendría. Y ahora están todos muertos: Leonard Cohen, Freddie Mercury… ¡Cómo me arrepiento de no haberlo hecho! ¿Qué le pareció el Nobel a Dylan? Yo lo vi como un premio a mi generación, a los que en los 60 luchamos por algo. Así que lo comparto porque yo era muy dylaniano, luché contra la censura en España… Es una bofetada al mundo cultural erudito y serio. Además, lo clavé: “Si va a buscarlo, no será Bob Dylan”, dije. La mejor frase la dijo Leonard Cohen: que era "como darle un premio al Everest por ser la montaña más alta". ¿Usa redes sociales? No tengo Facebook, ni Twitter ni Instagram, para mí es ruido. El año pasado en una entrevista me preguntaron por qué y les dije: "Para un autor como yo, excesivo y que le guste escribir sin cortapisas, hacer algo en 140 caracteres es como pedirme que haga el amor en 2 minutos 8 segundos, ¡no se puede!". Yo tengo un chat del grupo de la fundación y la mayor parte de cosas que me envían no las abro, no las leo… son chistes. Cuando me mandan vídeos y veo que duran 6, 8 minutos… ¡Eso es un folio que me escribo, paso! En su momento cuando lo vi pensé que iba a ser una esclavitud. Hay gente que se dedica a buscarle me gustas y seguidores a las niñas a cambio de dinero, para que se sienta bien. Antes era “tanto tienes, tanto vales” y ahora, casi peor, “tantos seguidores tienes, tan imporante eres”. Es demencial. Una amiga que tiene un blog me dijo el otro día: "Jordi, es terrible, cuando hablo de un libro tuyo tengo mil visitas, pero si es de Truman Capote, tengo 15. Voy a tener que hablar solo de libros tuyos…". ¿Estás traumada porque no te leen? No te traumes, querida. La gente joven piensa que no tengo redes porque soy un viejo y no, es porque desde el primer día pensé que era ruido y a mí no me interesa perder el tiempo con nada. Cuantos más años tengo, más me gusta dedicar mi tiempo a escribir… y a viajar para poder pensar y luego escribir sobre ello. ¿Alguna vez sentirá que ya ha escrito todo lo que tenía que decir, como le pasó al ya fallecido Philip Roth? Seguro que no. Mi meta es vivir 100 años y morir escribiendo. Mi mentor, mi padre literario, Francisco González Ledesma, tuvo un ictus y estuvo cuatro años en una silla sin poder escribir… Yo no quiero eso. Lo que hizo Hemingway de pegarse un tiro lo entiendo perfectamente: si no puedes hacer lo que más te gusta en la vida, si no puedes ser escritor… Me asusta quedarme incapacitado y espero poder terminar el libro que tenga entre manos antes de morir. Cuanto tengo una idea la apunto en un papel, a mano. Los guiones también los hago a mano, aunque luego los desarrolle en el ordenador. Si al cabo de una semana o un mes esa idea me sigue machacando, la paso al listado del ordenador donde tengo las ideas posibles. ¿Sabes cuántas páginas tiene ese listado? Catorce. Solo de ideas. Podría seguir escribiendo 20 años más con lo que tengo. Algunas se quedarán en el cajón. Soy un enfermo de la palabra escrita. No puedo dejarlo.
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