Mezclando colores:

Jackson Pollock, la destrucción de la pintura.

No pinto la naturaleza, yo soy la naturaleza.

                                   Jackson Pollock

Un trabajo de… 

Jackson Pollock fue un artista que reunió en sus trabajos elementos de procedencia tan dispar como el cubismo, el surrealismo o el impresionismo, aunque trascendiéndolos a todos, pues su imaginación apreciaba al lienzo como un espacio en el que actuar, y no como un lugar donde reproducir, rediseñar o analizar un objeto, lo que llevó a cabo mediante su particular perfomance consistente en una especie de ballet alrededor del mismo.

Paul Jackson Pollock era el menor de cinco hermanos, de los cuales tres fueron artistas: Charles, Sandford y el propio Jackson. Nacido en la localidad de Cody, condado de Park, estado de Wyoming, el 28 de enero de 1912, tuvo una infancia difícil, a causa del abandono de la familia por parte del padre, aunque no infeliz, pues el hecho de vivir en el campo le hizo amar la naturaleza, los animales y llegar a familiarizarse con el arte nativo americano, algo que le motivó para el futuro.

Cursó sus primeros estudios de arte en la Manual Arts High de Los Ángeles, donde conoció a Philip Guston, y comenzó a interesarse por el surrealismo y el psicoanálisis. En 1930 marchó a Nueva York para estudiar en la Art Students League con el pintor regionalista Thomas Hart Benton y donde descubrió la pintura mural de la mano de los destacados muralistas mexicanos José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Álvaro Siqueiros, sobre todo con este último a cuyo Taller Experimental se unió en 1936.

Estas influencias las podemos observar en el lienzo titulado Going West (Yendo al Oeste), pintado entre 1934 y 1935 y que representa la marcha de los pioneros que viajaron hacia el Oeste. Un cuadro tenebrista, oscuro, casi místico, donde se intuye la admiración que Pollock tenía por otro pintor estadounidense, Albert Pinkham Ryde, o la intensidad emocional reflejada por medio de las formas en espiral que estructuran la imagen que podría evocarnos a Van Gogh o, incluso, a El Greco:

En 1945 Pollock contrae matrimonio con Lenore Krasner (Lee), también artista encuadrada en el expresionismo abstracto. Se habían conocido años antes aportándole esta relación una estabilidad de la que había carecido, así que durante ese periodo Pollock estuvo siguiendo un tratamiento para reponerse del alcoholismo que le subyugaba desde la adolescencia y su psicoanalista le aconsejó que utilizase los dibujos como método de escape, y Jackson siguió las teorías del pintor ucraniano John Graham y se inspiró en las obras de los españoles Joan Miró y Pablo Picasso.

De esta época es el cuadro titulado Guardianes del secreto, pintado en 1943, una obra donde se combinan diversas creencias atávicas en una simbiosis de representaciones artísticas tan separadas, y a la vez tan cercanas, como la nativa americana, la africana, la del antiguo Egipto o la hindú, expuestas en franjas horizontales, o verticales, depende de cómo se mire, donde aparecen mezclados tótems, dioses, máscaras o animales, y en el centro aparece una tableta, o cartucho, con inscripciones jeroglíficas que recuerdan a las tumbas egipcias:

En 1943 se convirtió en custodio del Museo de Pintura No Objetiva, que posteriormente se convertiría en el Guggenheim, y fue el propio Peggy Guggenheim quien le invitó a enviar sus obras a su nueva galería, El arte de este siglo, además de encargarle una pintura para el hall de entrada de su departamento en Nueva York y le ayudó a comprar la granja donde vivieron y pudieron trabajar en tranquilidad Pollock y Krasner después de casarse.

Mural (1943) fue su primer trabajo a gran escala, representando la transición de Pollock entre sus pinturas de caballete y sus característicos lienzos de goteo, una técnica de “pintura completa” que le vino influenciada por Picasso, Siqueiros y Benton, en la que él introdujo, además, la pintura con arena de los nativos americanos. El encargo, como ya he comentado más arriba, le fue hecho por Peggy Guggenheim y, a pesar de sus influencias anteriores, Pollock intentó controlar la composición dándole patrones decorativos:

A mediados de la década de los 40, comenzó a abandonar las imágenes simbólicas buscando un medio de expresión más abstracto que le condujo hasta la idea de arrojar y verter pintura, un medio con el que crear redes de colores claras y aparentemente interminables, como podemos comprobar en Full Fathom Five, un trabajo de 1947.

Esta fue una de las primeras pinturas de goteo, donde las capas superiores fueron creadas vertiendo líneas de pintura para paredes de color negro o plateado brillante, mientras que la base la realizó con pincel y espátula, completando la composición con una variedad de desperdicios, como colillas, monedas y hasta una llave. Con este sistema Pollock pretendía encontrar un nuevo lenguaje para el inconsciente, más allá del surrealismo o el simbolismo, rompiendo lo rígido y creando en su lugar una red inmensa que tanto podía representar la infinitud del universo como la oscuridad interior de la mente humana:

Pollock exilió al lienzo del caballete y los colocó en el piso y así dio comienzo a su particular danza alrededor del cuadro, introduciendo un palo, un cepillo o una paleta en el bote de pintura y luego, con movimientos rápidos de la muñeca, el brazo o el cuerpo, la pintura goteaba y caía al ritmo que él le imprimía. La crítica le reconoció, a pesar de algunos detractores, lo que Greenberg definiría como “su capacidad para crear arte genuinamente violento y extravagante sin perder el control estilístico”. Sin embargo, el público, en un principio, respondió en una mezcla entre sorpresa e incredulidad, aunque el éxito comercial no tardaría en llegar.

El problema de Pollock con el alcohol volvió a aflorar en su existencia y, así mismo, influyó en sus propias obras, como parece insinuarse en su pintura denominada Blue Poles, realizada en 1952, se supone que en estado de embriaguez, con fragmentos de vidrios incrustados en el lienzo y huellas de zapatos, lo que da a suponer que lo pisaría durante su realización, pero lo que más llama la atención de esta obra son las líneas azules, o postes, que parecen querer unir partes dispares de una imagen más amplia:

Sin embargo, Pollock nunca perdió el interés por las imágenes figurativas, pero cuando se ponía a trabajar daba rienda suelta a las imágenes que surgían de su inconsciente. Aunque, a medida que caía más en el alcoholismo, recordó la terapia del dibujo que antiguamente le aconsejaran y volvió a dibujar resucitando algunos de sus viejos motivos y produciendo algunas pinturas donde predominaban el negro y el blanco, como en Islas amarillas, de 1952, donde se intercalan los gestos rápidos y agresivos del color negro alrededor de unas pocas manchas amarillas y carmesí, luego Pollock levantó el lienzo y lo apoyó verticalmente para que la pintura negra, todavía húmeda y en gran cantidad, corriera hacia un lateral:

Este cuadro más los siguientes que creó hasta 1953, su último año productivo, fueron mal recibidos cuando los exhibió ante el público. Su vida personal entró en una dinámica llena de problemas y durante 1954 casi no trabajó nada alegando que no tenía nada que decir. En 1956 y Pollock comenzó una relación con la pintora Ruth Kligman, quien para entonces contaba con tan solo veinticinco años, aprovechando un viaje de Krasner a Europa. Pero la noche del 11 de agosto de 1956, mientras conducía borracho su coche, donde también viajaban Kligman y su amiga Edith Metzger, Pollock perdió el control del vehículo matándose él y la joven Metzger, quedando gravemente herida Kligman.

Una de las últimas pinturas de Pollock fue La profundidad, realizada en 1953, y en ella podemos ver la creación de un hombre desesperado por huir del estilo que le caracterizaba y encontrar nuevos caminos, seguramente en el arte, pero, tal vez, también en su vida, y allí, sobre el lienzo, en un espacio dominado por el blanco, cuyas pinceladas se sobreponen en diversas capas con hilos y gotas creando una red que le impida caer al abismo que se abre en el centro, es posible que dejase plasmado su postrer grito:

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