El volumen de una sombra

 

 

 

Dibujavier

Las líneas de la vida

Javier Alamán Sánchez – Febrero / Marzo 2014

 

¿Puede una línea transmitir emociones? ¿Podemos oír cómo suena una línea? ¿Podemos reconocernos por la manera de dibujar una línea?

Lo más interesante de encontrarte un público tan virginal a la hora de plantear semejantes cuestiones, es ver la expresión de sus caras cuando les haces reflexionar, y sobre todo, cuando les haces practicar los conceptos hablados. Cuando hablo de público, me estoy refiriendo a la etapa de la ESO que abarca desde los 12 a los 16 años. Es éste un margen de edad, que si uno como profesor tiene la suerte de hacer el seguimiento creativo de un mismo alumno y observar su evolución en cada curso, se lleva sorpresas de todo tipo (no siempre buenas, todo hay que decirlo).

Uno de los temas de inicio en la asignatura de Plástica consiste en hablar de los elementos de expresión que usamos. Hablamos del punto, la línea, el plano, la textura, el color y la luz. Trabajamos esa teoría dada con ejemplos prácticos y procuramos una sensibilización ante estos elementos base de la asignatura.

La línea es uno de los más potentes. Yo siempre digo a los chavales, que lo primero que haces cuando quieres plasmar una idea, ocurrencia o dibujo creativo, es usar la línea. Es la conexión más directa mente-cuerpo. La mano esboza y garabatea lo que uno quiere expresar. Hay estudios de la etapa evolutivo-creativa del niño y su necesidad de rayar y garabatear como primera opción, luego llegan las manchas de color, pero el placer de dibujar líneas parece antropológico.

Sin ningún ánimo de documentar los estudios y análisis de la etapa de evolución artística del niño, voy a comentar lo que a mí personalmente me apetece mostrar en mis clases. Cuando hablamos en clase de la línea y les digo que dibujen una línea que exprese ira y otra que exprese suavidad, los chicos no asocian emoción a un elemento tan abstracto. Si les digo que la modulen y consigan sugerir sensación de volumen, pues aún menos. Cuando tienen que dibujar líneas rectas y líneas curvas, veo más o menos comodidad, según la habilidad y confianza en sí mismos. En este caso, nos entrenamos con ejemplos como los que se ven en estas láminas.

Celia Soriano 1º ESO Celia Soriano 1º ESO
Estefanía Ors 3º ESO Estefanía Ors 3º ESO
María Peiró 3º ESO María Peiró 3º ESO

Lo cierto es que ya se ve placer en dibujar líneas de precisión (con regla o compás) y otras a mano alzada. Los chicos, de manera intuitiva, se enfrentan a un espacio vacío y lo llenan solo con líneas, haciendo su composición. Algunos se paran con unas pocas líneas dibujadas, otros dedican tiempo a llenar el espacio y les gusta que esté repleto. En esos momentos uno sugiere que hagan que las líneas no sean iguales en su recorrido y que modulen su grosor.

Cheyén Puente 1º ESO Cheyén Puente 1º ESO

Cogiendo un mismo ejemplo (como una foto de una tetera o una flor), les digo que prueben distintos materiales. Desde el bolígrafo, una cera, la sanguina, a un rotulador de punta muy gorda. Poco a poco, la sensibilización va calando.

Francisco Llop 3ºESO Francisco Llop 3ºESO

Cuando se han abarcado esos conceptos, es cuando se les remarca que el placer del hacedor experimentado es una ventaja para apreciar otros trabajos de índole similar. Si uno es fotógrafo y ha revelado foto analógica en un laboratorio, y conoce los rudimentos y programas de la foto digital, sin duda en una exposición de fotografía, tendrá el ojo más educado para apreciar más matices. Pues con la línea pasa lo mismo. Les cuento a mis alumnos que cuando comento con mis padres un dibujo excepcional que pueda ver en un catálogo, exposición o un cómic, el tema de la línea, me da para sacar unos matices que mis padres no se plantean. Y ahí les pongo ejemplos que personalmente me encantan y que aquí comento brevemente.

Para empezar observemos el mundo del cómic, del que en breve escribiré un artículo con interesantes resultados aplicados en la etapa de secundaria:

“Blankets” Graig Thompson “Blankets” Graig Thompson

He aquí un claro ejemplo de sensibilidad a la hora de hacer que en un dibujo se maticen texturas tan solo con trabajar la línea. El abrigo, la cara y manos de la protagonista no obedecen al mismo tratamiento. Disfrutar de la línea rasposa y seca del abrigo, hecha con pincel, y de la delicadeza del rostro y manos de la chica, hecho con plumilla, hace que la vista se regodee con el mimo y la frescura que el artista pone en cada viñeta.

Esto me da pie a comentar la importancia de dotar de carácter a la línea en los dibujos que los alumnos me presentan. Muchas veces usan el mismo material para todo y se pierden matizar cosas jugando a combinar un rotulador de punta gorda, con un bolígrafo o con un pincel fino bien usado. Todo para que el resultado no caiga en algo monótono con el contorno.

He aquí otro buen ejemplo en el genial trabajo de Frederik Peeters:

“Píldoras azules” Frederik Peeters “Píldoras azules” Frederik Peeters
“Liberty Meadows” Frank Cho “Liberty Meadows” Frank Cho

Con el joven y talentoso dibujante de tiras cómicas Frank Cho uno se queda maravillado de que con un estilógrafo y una línea ligeramente modulada uno pueda intuir tan bien el volumen de sus personajes, su anatomía.

Lo mismo que con la inteligente y elegantísima línea del siempre genial Vittorio Giardino.

Vittorio Giardino Vittorio Giardino

En estos bocetos, Andrè Juillard nos demuestra lo que puede dar de sí un lápiz. Un claro ejemplo de búsqueda del gesto, de análisis de la forma, de lo complejo que puede resultar definir una viñeta con un personaje. Recorrer las distintas variaciones y ver su maestría con la línea amplía, aun más, el placer de saber cual escogió al final.

Andrè Juillard Andrè Juillard

Si hubiese que hablar del “carácter” de la línea, podríamos decir que la línea rasposa y luminosa de Thomas Ott contribuye al ambiente siniestro de sus composiciones. Y la nerviosa y energética de Giacometti, nos introduce en su búsqueda a contraluz, en su inconformismo y en su gran personalidad.

“Hellville” Thomas Ott “Hellville” Thomas Ott
Giacometti Giacometti

Los dibujos y grabados de Grosz y Rembrandt, su línea es inteligencia, sensibilidad, dominio de la técnica. Rembrandt esboza cuatro trazos y ya transmite fuerza en un bosquejo lleno de personalidad. Personalmente, pienso que más potentes que la obra final.

Grosz atiende a los detalles, matiza la intensidad de la línea, destaca planos, insinúa volúmenes, muestra la sociedad en un recorte de personajes con un perfil grotesco y seboso, o frágil y patético.

Rembrandt Rembrandt
George Grosz George Grosz

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