Aún la imagino con intenso alborozo:

Cuando se trata de pensar...

Aunque el rosal

tras las rejas permanezca,

las rosas

se abren en libertad.

Qué poco importan las cadenas

cuando se trata de pensar.

Un trabajo de…

Sin ojos que te esperen,

sin manos que te abran,

sin una voz que te llame…

una puerta cerrada,

por bella que sea,

es solo una puerta

cerrada.

"¿Qué es un beso?"

… y las yemas de mis dedos tientan

el aire húmedo que me rodea

para imaginar su boca

… y se escapa un suspiro

… “¿Qué es un beso?”

Y cada noche,

para ahuyentar los fantasmas

y dormir como un niño,

miro su fotografía.

Suele ser costoso llegar arriba

y es de segundos caer hasta el fondo,

por eso en mi cofre del tesoro

tan sólo almaceno su compañía.

La vida, inmensa pradera donde pacer

nuestra insaciable condición…

La vida, escarpada ladera donde caer

hacia el precipicio de la pasión…

La vida, mullido lecho donde yacer.

La vida, última solución.

Nací para perseguir sueños

como el que caza mariposas…

un alfiler y un tablero

y contemplarlas hasta la eternidad.

Nací para aspirante a todo

y con meta en la nada.

No llega el amor a tu razón

para quedarse…

el amor sólo es él mismo

si está para entregarse.

Podría estar hecho de fría piedra

y no me sería indiferente

el edén de tu presencia.

Ojalá supiera dejarte cada día

el último bello recuerdo…

 

No te vistas de rojo,

no hace falta,

cuando la luz se esconda,

tendrá que verte con los dedos

y amarte con la piel.

Un vaso con agua

y unas flores cortadas

no engañan a nadie…

la vida es otra cosa

y está en cualquier parte.

Te estás haciendo tan grande,

que siento más cerca los recuerdos

que los abrazos;

tan grande, tan grande,

que ya me queda lejos

el roce de tus manos.

Se cubre el sendero de huellas

entre luciérnagas blancas.

Quise escribir tu nombre

y se me perdió la palabra.

Tal vez en el barro de mañana

alguien pueda encontrarla.

El girasol anda perdido,

el girasol no encuentra…

sus pétalos palpan el aire,

su tallo se retuerce y se atormenta,

su corola declina en la noche

y solo mira la tierra…

El girasol anda perdido,

el girasol ya no encuentra…

No, la poesía no es triste,

lo parece.

La poesía es esa amiga

que te escucha,

que te entiende

y te hace ver el cielo de la noche

repleto de luz…

No, la poesía no es triste,

sólo comparte tu soledad.

Las húmedas neblinas desdibujan

la cumbre

y por las faldas resbalan.

El sol inventa colores

y fantasmas.

Tañe el viento las ramas

y arranca

del pentagrama las notas

ya secas.

Invisibles dedos

van rozando el cristal

y pequeñas olas levantan.

Las alas,

decididas, graznan rumbo al sur,

camino a la esperanza,

y rompen, por un momento,

la frágil calma.

Y entonces pienso en ti,

y quiero volver a casa.

Tuve que aprender a remar,

tuve que hacerme fuerte

e inventar estrellas.

Casi naufragué

en tormentas inesperadas,

pero supe volver a puerto

y dejar en algún vaso

mi rabia madurada.

Y pude regresar

a mi tarea de respirar

cada mañana,

pero al caer la tarde

siempre miraba

mis manos llenas de callos

y vacías de palabras.

¡Oh, maldita poesía!

¡Cruel y fatídica sirena

que de mis redes siempre escapa!

Frágil sentimiento el que pierde sus pétalos

con el soplo del viento,

pero cuánta belleza puede contener.

Y tú, tenaz mariposa de enérgico vuelo,

vienes y vas sin cuidarte

de su endeble blancura.

Siempre la misma historia,

siempre esperando un después

Al abrir el buzón, silencio…

tu voz recordada y no presente.

Sólo la soledad me escribe cartas.

La distancia es sorda,

la atraviesa la esperanza.

Al abrir el buzón, silencio…

tal vez mañana…

tal vez mañana…

Te mimetizas a una moda,

imitas tendencias,

posturas…

adoptas pensamientos,

corrientes…

abrazas comunes sentimientos,

vulgares por repetidos…

simulas ser feliz

entre entes que se clonan…

y no sabes que tú existes

y que yo te busco,

cuando me acerco a ti,

en tu diferencia.

No golpees con tus enormes olas en mi frágil costa,

ni destruyas mi diminuto faro con tus fieros huracanes,

ni cubras de granizo mis huecos sembrados otoñales,

ni con muros de nieve cierres mis estrechos caminos,

no me lances tus indómitos rayos asesinos,

ni quemes mis mudos poemas en tus áridas hogueras…

tan sólo dije “te quiero”, no te pedí que me quisieras.

Quiero escribir tu nombre entre renglones pautados,

con buena letra, mano firme, sin titubeos ni errores,

y mojando la volátil pluma en la tinta transparente

de tu esencia de mujer,

y leerlo cada día, cuando el sol apenas despunte,

lentamente, voz potente,

paladeando cada sílaba como una gota de miel.

Cuando la noche me atrapa

y la única luz es el rayo de un recuerdo,

y ni la luna pasea su traje de novia despechada,

cuando nada parece ser y sólo nada atesoro

y ni un átomo de aire se transforma en viento

y ninguna fuerza obliga a la tierra a girar

hacia mañana,

cuando la esperanza huye por los rincones

hasta ser aplastada como cucaracha peregrina

y mi sueño solitario es vagar por el éter

cual vulgar fantasma,

de la papelera en su fondo

quiero rescatar aquellas palabras arrugadas.

Amanece y no hubo nche.

Tú, yo y el tiempo en un suspiro.

Los relojes se deslizan entre nubes indolentes

y gritan las golondrinas la llegada de la luz…

Tú en mi puerta.

Luego llega el día

y las saetas se calman en eterno camino.

Amanece y no quiero dormir,

los sueños nunca se repiten.

No hay límites,

no sirven,

más allá del horizonte

hay horizonte

hasta tornar a ti,

todo es infinito e inabarcable,

pues de ti parto y a ti regreso,

y a cada paso pienso en volver.

No hay límites,

la única frontera

la marca el tiempo.

Je suis une fleur qui se nourrit votre lumière…

No entiendo de distancias,

ni sé del paso del tiempo,

no pregunto dónde reposan tus besos,

ni qué cofre guarda la piedad de tus miradas,

sólo adivino que tu existencia lo abarca todo

y que yo poseo el libro de tus recuerdos…

Je suis un oiseau survolant votre ciel.

Eres aire,

penetras en mí como algo necesario.

Eres agua,

calmas gota a gota mi insaciable sed.

Eres sueño,

en ti reposo y en ti me recupero.

Eres sol,

tu calor me llena y tu luz me conduce.

¿Es esto amor?... no sabría decirlo,

sólo sé que te necesito.

Los ojos encerrar no pueden

la extensión que nos estremece,

ni definir las palabras la ansiedad

de todo lo que se calla;

no estamos preparados para la sencillez,

ni hay escuelas donde se enseñe

el esplendor de la inocencia.

Siempre seré ventana abierta,

a pesar del frío de la calle,

puerta sin cerrojo y mesa dispuesta,

nada tengo que me puedas robar.

Siempre seré en leño que arde

en el hogar de la noche,

cama caliente y baño preparado,

y el abrigo que te arrope,

pues te apropiaste de mi voluntad.

Gracias por leernos...

Libro de visitas

Introduce el código.
* Campos obligatorios
Todavía no hay comentarios.

NUESTRAS PUBLICACIONES

NUESTRO GRUPO. Páginas web

 PRÓXIMAS REUNIÓN:

Diciembre 17 del 2017 - Salón de los Jubilados, Castellnovo

36º Libro propuesto:

"Historia de un canalla",

de Julia Navarro

Ya está disponible el comentario del poema:

"Hombres necios que acusáis", de Sor Juana Inés de la Cruz

PRIMERA TEMPORADA: FEBRERO 2011 - ENERO 2012

SEGUNDA TEMPORADA: FEBRERO 2012 - ENERO 2013

TERCERA TEMPORADA: FEBRERO 2013 - ENERO 2014

CUARTA TEMPORADA: FEBRERO 2014 - ENERO 2015

QUINTA TEMPORADA: FEBRERO 2015 - ENERO 2016

SEXTA TEMPORADA:   FEBRERO 2016 - ENERO 2017

SÉPTIMA TEMPORADA:   FEBRERO 2017 - ENERO 2018

Visitas totales